Cómo las universidades protegen a los estudiantes indocumentados

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Las leyes de inmigración de EE. UU. están en constante cambio. Los estudiantes inmigrantes, refugiados e indocumentados enfrentan una serie de desafíos prácticos, burocráticos y legales, muchos de ellos impuestos por legisladores estatales y federales con una abierta hostilidad hacia las comunidades de inmigrantes. A pesar de estos cambios y desafíos, el papel de las universidades de EE. UU. sigue siendo constante: educar a todos y cada uno de los que solicitan la admisión y cumplen con los requisitos. En EE. UU., el derecho a acceder a una educación está garantizado constitucionalmente para todos, independientemente de su estatus de residencia o ciudadanía.

Esto significa que, como compañeros de clase, educadores y universidades de los estudiantes indocumentados, tenemos la obligación compartida de proteger a nuestros compañeros de la discriminación, la intimidación o la violación de las libertades civiles. Entonces, ¿qué podemos hacer para ayudar a los estudiantes indocumentados que buscan obtener créditos universitarios, títulos de posgrado y oportunidades de carrera aquí en los Estados Unidos? Aquí le daremos algunos consejos sobre qué puede hacer para apoyar a sus compañeros y colegas indocumentados, especialmente en este momento de mayor incertidumbre para las comunidades inmigrantes de EE. UU.

Ley de Educación e Inmigración

Antes de adentrarnos en los consejos, es importante reconocer un principio general importante. Los educadores y las universidades no tienen la responsabilidad de hacer cumplir las cambiantes leyes de inmigración de EE. UU. Por el contrario, el derecho constitucional y la jurisprudencia indican que la primera responsabilidad de los educadores y las instituciones es ayudar a los estudiantes, sin importar su contexto, independientemente de cuáles sean las prioridades de las leyes de inmigración.

Si bien las iniciativas legales y las órdenes de políticas ejecutivas pueden cambiar la cultura y el comportamiento en torno al tratamiento de los inmigrantes e indocumentados estadounidenses, especialmente dada la incertidumbre que rodea la iniciativa de Acción Diferida en los Llegados en la Infancia (DACA), la jurisprudencia con respecto a los derechos de los estudiantes indocumentados no ha cambiado.

Esto significa que los educadores y las universidades no solo están éticamente obligados a proteger a los estudiantes indocumentados, sino que la justicia dicta que también están legalmente obligados a hacerlo.

Además, señala la Asociación de Investigación para el Desarrollo Intercultural (IDRA): “el personal escolar, especialmente los directores y aquellos involucrados en el registro y la inscripción de estudiantes, debe ser consciente de que no tiene la obligación legal de hacer cumplir las leyes de inmigración de los EE. UU.”. En este contexto, nosotros, como compañeros de clase, colegas, educadores y administradores, cumplimos con nuestra obligación de proteger a los estudiantes indocumentados en nuestra comunidad educativa.

Conozca la Ley

En primer lugar, es fundamental que entienda los derechos disponibles para los estudiantes indocumentados y las dificultades que se presentan en relación con estos derechos. Para ser un defensor, primero debe tener un entendimiento básico de ciertas leyes clave de educación e inmigración:

La Ley de Privacidad y Derechos Educativos de la Familia (FERPA)
de 1974 otorga a los padres y las familias el derecho a acceder a información educativa sobre sus hijos, el derecho a acceder a información sobre entidades públicas (incluidas instituciones educativas financiadas con fondos públicos) y el derecho a la privacidad con respecto a ciertos detalles personales, particularmente en lo que respecta a compartir esta información con entidades ajenas a una institución educativa o distrito. Se debe destacar que la ley FERPA generalmente prohíbe a las instituciones educativas públicas y a los distritos divulgar cierta información de los estudiantes, incluido su estado migratorio, sin consentimiento previo.
El caso de Plyler vs. Doe
Presentado en 1975, se refería a un conjunto de leyes en Texas que exigían que los estudiantes constataran su estatus de ciudadanía para poder asistir a las escuelas públicas. Las escuelas públicas en un municipio de Texas también impusieron requisitos de matriculación a los estudiantes sin esta documentación. En 1982, la Corte Suprema determinó que tanto la ley de Texas como la ley municipal que imponían tasas de matrícula eran inconstitucionales y violaba la Cláusula de Protección Igualitaria de la Enmienda 14. La decisión sentó precedentes legales, haciendo que el acceso a la educación pública K-12 sea un derecho constitucional para todos, independientemente de su estado migratorio.
La ley DREAM
Es un proyecto de ley presentado originalmente al Congreso en 2001 con la intención de ofrecer soluciones para el estatus legal y la eventual ciudadanía para los inmigrantes que llegaron a los Estados Unidos siendo menores de edad. Aunque la ley DREAM nunca se convirtió en ley, brindó el término Dreamer para describir a los jóvenes estadounidenses indocumentados, muchos de los cuales llegaron aquí siendo niños sin su propia decisión. Al ofrecer una clasificación especial para este grupo de estadounidenses indocumentados, la propuesta de la ley DREAM también creó un marco para brindar protección estructurada a los inmigrantes que lo merecen: los que asisten a la escuela, los que tienen un empleo remunerado y los que no poseen condenas penales.
La política de Acción Diferida para los Llegados durante la Infancia (DACA)
Abrió importantes caminos hacia la normalización, la visibilidad y el acceso a la educación por parte de los inmigrantes más jóvenes y los residentes indocumentados. La DACA fue una extensión de la ley DREAM y brindó una solución temporal para la ausencia de legislación efectiva, dándole a miles de jóvenes inmigrantes la oportunidad de obtener un estatus legal, educación y trabajo libre de persecución legal. Sin embargo, la elección de Donald Trump en 2016 produjo cambios importantes en la política federal de inmigración. Esto dio lugar a deportaciones, procesos penales y allanamientos generalizados, sumado a los intentos para revertir las protecciones proporcionadas por el programa DACA. El resultado es un estado de flujo legal e incertidumbre para los estudiantes indocumentados.

La Incertidumbre en Torno al Programa DACA

Entre los casi 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en los EE. UU., aproximadamente 800 000 están clasificados como Dreamers y están protegidos por el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) desde su implementación en 2012. El estado DACA se traduce en una gama más amplia de opciones educativas, que incluye más universidades públicas, e incluso algunas oportunidades de asistencia estatal o becas.

Aunque el gobierno de Trump ha tratado de evitar que se reciban nuevas solicitudes mientras avanza en sus esfuerzos para desentrañar la protección que ofrece el programa DACA para aquellos que ya tienen el estatus de DREAMER, hasta ahora, las impugnaciones judiciales han evitado que se derogue la ley completamente. Aun así, las protecciones del programa DACA permanecen en un estado amenazado e incierto. Eso significa que, para ser un defensor, debe estar actualizado sobre los cambios que se implementan en relación con el programa DACA. Esto puede cambiar en función de los resultados de las elecciones, los procesos legislativos y las decisiones judiciales.

Consulte DACA y otras leyes clave que afectan a los estudiantes indocumentados para obtener más detalles sobre los cambios del panorama legal.

También puede visitar la Asociación de Abogados de Inmigración Americana (AILA) para obtener actualizaciones continuas sobre cambios legislativos, acciones ejecutivas y esfuerzos tanto judiciales como de defensoría que impactan a los inmigrantes con estatus Dreamer.

Además, puede consultar este documento útil de la Federación Estadounidense de Maestros [PDF] que ofrece un panorama resumido de los cambios en los derechos de los estudiantes indocumentados surgidos a partir de las dificultades legales que enfrenta el programa DACA.

Visite el Programa de Justicia Educativa DREAM en United We Dream para obtener ayuda específica sobre educación en relación con el estado Dreamer para estudiantes y sobre las oportunidades de progreso educativo.

Protección de los “Lugares Sensibles”

Aunque las tácticas de aplicación de las leyes de inmigración se han vuelto más agresivas en los últimos años, un memorando de políticas publicado por la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en 2011 aún dicta que los agentes de ICE no pueden participar en acciones de aplicación de la ley en ciertos “lugares sensibles”. Además de los hospitales, los lugares de culto y las manifestaciones públicas, todas las escuelas y universidades se consideran lugares sensibles. Como compañero de clase, educador o miembro del cuerpo docente del campus, usted tiene el derecho de defender a los estudiantes indocumentados contra acciones inapropiadas. Si usted goza de la seguridad de tener la ciudadanía, use esa seguridad para denunciar este tipo de acciones en su campus.

También puede consultar Estudiantes indocumentados: Conozca sus derechos para asegurarse de que su cuerpo estudiantil comprenda estos derechos y tome las medidas adecuadas para protegerlos.

Declaración de Apoyo

Tanto para las instituciones como para los educadores, asegúrese de que los estudiantes indocumentados y refugiados sepan que el campus y su personal están dispuestos a ayudar. Algunos estudiantes pueden tener miedo de buscar el apoyo de una autoridad. Realice una declaración multilingüe al comienzo de cada semestre y mantenga recursos en línea disponibles en todo momento, indicando que los asesores, educadores, asesores de asistencia financiera y otros son parte del sistema de apoyo para los estudiantes indocumentados. Esta declaración puede incluso ser reforzada por la aprobación de una resolución en toda la universidad que indique la implementación de una política oficial que rechace ciertas acciones federales de aplicación de la ley. Como mínimo, cualquier declaración de este tipo debe indicar un compromiso con los derechos de seguridad, protección y aprendizaje de los estudiantes indocumentados en su comunidad.

Haga que los Recursos Informativos Estén Fácilmente Disponibles

Además de comprender los derechos de los estudiantes indocumentados, es importante asegurarse de que se está ayudando a difundir estos derechos. Su colegio o universidad debe proporcionar una lista permanente de recursos e información en línea disponible en varios idiomas y en una ubicación de fácil acceso. Además de describir los derechos de los estudiantes indocumentados, dar a conocer que la universidad cuenta con una política inclusiva y vincularse con grupos y redes de apoyo, este recurso debe promoverse a través de un medio público de forma regular. ¡Mantenga informados a los estudiantes! Consulte Apoyo, defensa y recursos para estudiantes indocumentados para obtener una lista más amplia de grupos legales, redes de apoyo y defensores de estudiantes.

Proporcione Asesores Multilingües y Personal Adicional

Uno de los mayores desafíos que enfrentan los estudiantes indocumentados es adaptarse a los desafíos de un nuevo idioma. Esta barrera puede interponerse en el camino de la información, el acceso y la concientización, ya sea en relación con los derechos legales o las oportunidades de asistencia financiera, o incluso en un sentido básico de pertenencia. Las universidades que ofrecen asesores, personal de asistencia financiera, personal de admisiones y educadores multilingües pueden ayudar a crear más que un simple sentido de inclusión. Reducir las barreras de la comunicación y la información puede ayudar a los estudiantes indocumentados a tomar todas las medidas adecuadas para recibir asistencia y protección, y para completar sus estudios con éxito.

Cree una Experiencia Educativa Culturalmente Inclusiva

Además de las barreras del idioma, los estudiantes indocumentados y refugiados a menudo enfrentan una serie de desafíos culturales en su camino hacia un título de grado o de posgrado. Como compañeros de clase y educadores, tenemos la responsabilidad de promover el intercambio cultural. La diversidad cultural es una virtud. Para que podamos ver de forma colectiva el valor de esta diversidad, es importante promover un diálogo abierto y consciente entre los diferentes grupos, difundir información que promueva la sensibilidad intercultural y, lo más importante, enfrentar la discriminación activamente y sin tolerancia. Cree un ambiente en el campus que sea acogedor para todos y que no dé lugar al odio o la exclusión.

Los estudiantes indocumentados enfrentan una amplia gama de dificultades legales, tales como buscar obtener la ciudadanía, liberar a un ser querido que está detenido, transitar el cambiante panorama del programa DACA, luchar contra las perspectivas de deportación o simplemente intentar trabajar y vivir en EE. UU. sin confrontaciones legales.

Los campus universitarios deben proporcionar acceso rápido a servicios de asistencia legal y recursos para estudiantes indocumentados y refugiados. Esto puede incluir asociaciones con grupos de defensoría y abogados que trabajan pro bono para abordar los desafíos que enfrentan los estudiantes indocumentados y otros inmigrantes estadounidenses. Algunas instituciones educativas incluso se mantienen en contacto con los equipos de “respuesta local rápida para redadas migratorias”, que pueden incluir abogados, personal de medios de comunicación y líderes de la comunidad. Estos equipos pueden accionar en cualquier momento para ayudar a brindar apoyo y defensa a los estudiantes que sufren discriminación en la aplicación de la ley o una violación de las libertades personales.

Consulte Apoyo, defensa y recursos para estudiantes indocumentados para obtener una lista más amplia de grupos legales, redes de apoyo y defensores de estudiantes.

Manténgase Alerta

Una de las cosas más importantes que puede hacer como compañero de clase, educador o miembro del cuerpo docente es mantenerse alerta en todo momento. Si ha visto señales de acciones de aplicación de la ley en su campus que cree que pueden ser inapropiadas o que violan las libertades individuales, comuníquese con los grupos de defensoría legal apropiados o acuda a los líderes de su campus. Si un compañero o estudiante muestra signos de angustia que usted cree que pueden estar relacionados con el estado de ciudadanía, comuníquelo. Hágale saber al estudiante que usted es un defensor, que está allí para ayudarle y que hará todo lo posible para que pueda acceder a los servicios de asistencia y recursos adecuados. En resumen, sea un miembro útil de su comunidad asegurándose de que todos los que están dentro reciban un trato justo y asistencia personal, y estén protegidos por sus compañeros de clase y colegas.

Y si está interesado en ayudar a estudiantes indocumentados y refugiados trabajando como defensor legal, abogado de inmigración o legislador, tenga en cuenta que puede realizar estudios legales o vinculados a la administración pública:

Si está interesado en las actividades de promoción públicas o en la defensoría para ayudar a estudiantes indocumentados e inmigrantes, tenga en cuenta que puede realizar estudios en trabajo social:

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